viernes 25 de noviembre de 2011

Alguna vez, bajo la lluvia pude ver a un joven quieto, inmóvil, sereno y risueño. Alguna vez me extrañó, alguna vez huí de esa lluvia, alguna vez escondí mi seca mirada bajo techos hechos de trozos de constancia y normalidad. Alguna vez quise huir, alguna vez lo hice; otras veces me oculté bajo lámparas azules al fin de no ser alcanzado por el frío agua. Alguna vez, no quise ver a aquel joven, otras veces y otras más quise olvidarlo, quise no entenderlo y, camuflado en lo que algunos llaman normal me seguí guardando de la tormenta.
Ahora soy yo ese joven.
Ahora limpio mis miedos bajo la lluvia.